Eugenio Suárez liquidó una sequía de mes y medio sin conectar cuadrangulares, convirtiéndose en el gran héroe del triunfo de los Rojos de Cincinnati 6 por 4 sobre los Bravos de Atlanta para evitar la barrida en el Great American Ball Park.
El estacazo del bolivarense llegó en la parte baja de la séptima entrada, sin corredores en las almohadillas. Suárez descifró una recta cortada del lanzador zurdo Dylan Dodd en cuenta de 0 y 1, mandando la pelota a viajar por todo el bosque central. Las métricas del batazo confirmaron que el swing del criollo mantiene la potencia intacta, La bola viajó 387 pies de distancia y alcanzó las 102,8 millas por hora en velocidad de salida.




